Sinopsis
La radicalidad de Tintín, periodista vicario es doble; por un lado, porque va a la raíz del personaje y de su autor y, por otro, porque va a la raíz de nuestras propias lecturas. La maestría de José Manuel Silva estriba en su capacidad de descubrirnos aquello que teníamos ante nuestros ojos y que no habíamos sabido ver, en lanzarnos a revisar los títulos de la colección desde una perspectiva distinta, en mostrarnos que la obra de Hergé nunca se agota y que, por eso, es universal y atemporal.
Tintín, periodista vicario es un ejercicio admirable de rigor, compromiso y también de valentía, porque no es sencillo aportar puntos de vista nuevos que nos obligan a replantear nuestras opiniones y valoraciones.
(Del prólogo de Joan Manuel Soldevilla)