Sinopsis
Os invito a dejar que estas páginas sean experiencia vital, que os dejéis adentrar en la vivencia de lo que a fray Lorenzo le enamoró y le encendió el corazón, a perseverar con sencillez, según vuestras fuerzas y capacidades, haciendo vida y dejándoos encontrar por el ‘Eterno Presente’, como llamaba Isabel de la Trinidad a Dios.
¡Que sea una fructífera y feliz lectura vital!